domingo, 6 de mayo de 2012

Exilio del alma

Caminando tropezó, se levanto, volvió a tropezar y así, varias veces, tropezó de nuevo hasta levantarse.

Miró al frente y observo como se reían de él...

¿Qué quienes se reían? Aquellos en quienes una vez confió y de quienes esperaba tendieran su mano para él poder apoyarse y no volver a caer.

De la nada apareció una mano. La agarro con todas sus fuerzas, y comenzó a levantarse una vez más, esperanzado y decidido, motivado por la calidez de ésta.

Pero aquellos que se reían agarraron al dueño de esa mano y, sin cesar su risa, comenzaron a taparle los ojos, susurrándole falsas verdades al oído, hasta que comenzó a reírse también, alejándose.

Dolido y asustado, viendo partir esa mano, corrió desesperado tras ella volviendo a tropezar, pero esa vez no se levantó. A pesar de que nuevas manos aparecieron quedó tendido en el suelo, recordando la calidez de aquella primera mano que sin tener por que lo esperanzó en vano y desapareció helando por siempre su corazón...


~Nuevamente Fin~

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